viernes, 30 de marzo de 2018

El carácter de los cinco elementos.


 Los antiguos maestros observaron que los cinco elementos arquetípicos se creaban y se destruían mutuamente en su continuo movimiento. El movimiento de un elemento genera alteraciones en su entorno y en los otros elementos, sucediendo así, un continuo movimiento de los elementos con las consiguientes acciones y reacciones de los unos con los otros.



Creándose y destruyéndose.
Si un elemento tiene un exceso de movilidad o energía afectara a los otros.

Por ejemplo:
Si usted genera un pequeño fuego y le rocía un cubo de agua, ese fuego se apagará. Pero, si genera un gran incendio y le rocía un cubito de agua, el fuego continuara, evaporara el agua, secara el ambiente y se propagara. El desequilibrio ha comenzado y con el las consecuencias.
Comprobara que en ninguno de los dos casos hubo equilibrio, pues el exceso de agua también altera el entorno. Los cinco elementos están en un continuo movimiento con la constante de acción y reacción; Creación y destrucción.

Este es un proceso muy curioso y sencillo de comprender que trataremos como:
Principio de creación o intercreatividad
Principio de destrucción o interdestructividad

Como comprenderá lo ideal es el equilibrio. La Medicina Tradicional China conoce desde hace más de 2 mil años el origen psicológico y emocional de la mayoría de causas de los bloqueos energéticos internos que desembocan en un debilitamiento físico.

Los Orientales clasifican el estudio de las causas que generan la enfermedad, en tres categorías:
La externa.  Causa: los factores climáticos
La interna.  Causa: los excesos emocionales
Ni externa, ni interna. Causa: los malos hábitos en general y, sobre todo, los derivados por el exceso de comida, exceso de agotamiento, falta de descanso, falta de aseo.

Proceso o principio de creación
                Elementos
Correspondencia
La Madera alimenta al Fuego
El Hígado alimenta la energía del Corazón
El Fuego genera Tierra
El Corazón genera la energía del Bazo
La Tierra produce Metal
El Bazo produce energía de Pulmón
El Metal genera Agua
El Pulmón genera energía al Riñón
El Agua nutre a la Madera
El Riñón nutre la energía de Hígado

Este principio de intercreatividad entre los elementos puede parecer absurdo cuando se desconoce el conjunto de la capacidad y la importancia de mantener en equilibrio nuestras emociones y reacciones, o lo que es lo mismo, la manifestación de estas energías arquetípicas en nosotros.

A una persona que se encuentra deprimida se le suele recomendar unos paseos por el aire libre, preferiblemente, por el campo, la montaña o el mar. Los paisajes verdes regados por el agua de la lluvia o la humedad, el sonido del mar y el ambiente, relaja y tonifica a las personas deprimidas. La calma y la armoniza. Este es un excelente ejemplo de cómo el agua evoluciona, crea o tonifica la madera.
Cuando consumimos productos de la tierra (verduras, hortalizas, frutas o semillas) en esencia y en su origen consumimos la energía de madera, a su vez, estos frutos nos proporcionan energía (Fuego).

Proceso o principio de destrucción
                Elementos
Correspondencia
El Fuego funde al Meta
El Corazón derrite la energía del Pulmón
El Metal corta la Madera
El Pulmón corta la energía del Hígado
La Madera debilita a la tierra
El Hígado debilita la energía del Bazo
La Tierra bloquea el Agua
El Bazo bloquea la energía del Hígado
El Agua apaga el Fuego
El Riñón diluye la energía de Corazón

Cuando los elementos están en equilibrio se crean y se destruyen constantemente en una perfecta armonía. Los problemas comienzan cuando se encuentran en desequilibrio.


Caminante, no busques el camino.


¿Conoce el camino? entonces, ya conoce la meta.



El camino del Tao nada tiene que ver con los caminos que se encuentran por los campos y mucho menos con las carreteras en donde todo se encuentra indicado, la dirección, la velocidad e incluso el destino.

El camino del Tao es más parecido al vuelo de los pájaros, no deja rastro y del sendero no hay rastro y, sin embargo, saben a dónde van.





El camino del Tao es similar al revoloteo de una mariposa en los floreados prados, de flor en flor, posándose sobra cada una, tomando lo que necesita y dejando en cada flor lo que requiere, sin embargo, no deja rastro ni de su presencia ni de en donde se posó.

No se pueden seguir esos caminos, el águila tiene el suyo propio, igual sucede con la mariposa. Si usted puede seguir a alguien, ese no es su camino, es el de esa persona, pero no el suyo. Cada uno tiene su propio camino.

El camino del Tao es un camino sin sendero.
Por más que lo busque no lo hallará y, si insiste, se aleja del camino. Cada uno encuentra el camino a su manera y según convenga a su evolución propia, este es el motivo de no poder tomar el camino de otra persona.
Personas, cómo Shiddarta Gautama, recorrieron su propio camino según le fue conveniente a él (su Ser). Pero, muy poco o nada sabemos de ese camino tan particular. Lo que si conocemos es lo que otros han escrito sobre ese camino y lo que se ha construido en relación a ese camino, lo mismo sucedió con Jesús de Nazaret y tantos otros.

Puede que no conozcamos verdaderamente sus caminos.

¿Quién ignora todo lo que se ha construido en su nombre y memoria?
Lo que construye el hombre es reconocible porque está lleno de señales e indicaciones por todo y para todo, para que no se pierdan. Señales que nos indican como llegar a ellos, se anuncian y nos reclaman en su nombre.
Ellos caminaron su camino en lo secreto y así debe de ser el suyo. Cada camino tiene sus propios baches y sus propias enseñanzas. ¿se imagina pasando los baches y las enseñanzas de las personas anteriormente citadas? Yo no, tengo suficiente con los propios y algún bache ya me parece cómo escalar el Everest.

Si Tao es el camino, el taoísta es el caminante.


Lao Tsé dice:
El Tao que puede ser expresado
no es el verdadero Tao.
El nombre que se le puede dar
no es su verdadero nombre.
Sin nombre es el principio del universo;
y con nombre, es la madre de todas las cosas.
Desde el no-ser comprendemos su esencia;
y desde el ser, sólo vemos su apariencia.
Ambas cosas, ser y no-ser, tienen el mismo
origen, aunque distinto nombre.
Su identidad es el misterio.
Y en este misterio
se halla la puerta de toda maravilla.

Tal y cómo lo vivió Lao Tsé.

El taoísmo no es una religión, ni mueve masas ni pretende hacerlo, de ser así ¿Hacia a donde las llevaría?
Solo al caminar se encuentra el camino, cuando se vive una vida propia, original, sin imitar a nadie y sin falsos ídolos en la mente a quien imitar.

Fluyendo lo que real es, es como surge la realidad que se es.

Le animo a que tenga el coraje de caminar sin necesidad de indicaciones ni de guías, sin seguir a nadie y sin salir de casa. Simplemente caminante y camino se funden en uno; perdiendo la noción del tiempo y, tal vez, la del lugar en el que su mente cree encontrarse, perdiendo la vergüenza de Ser original y no importándole la opinión de los demás, siendo diferente, siendo sonriente sin más motivo que Ser. En ese momento, el caminante está caminando.

Le ha sucedido a menudo, cuando ha estado pintando, cantando, corriendo o haciendo aquello que le apasiona, su mente dejó de estar al mando, perdió la noción de todo menos la del ahora. Ahí, en ese momento, usted está solo, no sigue a nadie. Y es un momento intenso, plenamente vivido.

Cuando se sigue a otros, se sigue a las masas porque se cree que así es más seguro no perderse. Pero, ya se perdió. Si la gente baila usted baila, si la gente canta usted canta o, peor aún, hace que canta. Ya se perdió.

Cuando uno se encuentra caminando el camino, viviendo el camino, siendo el camino aún rodeado de masas, esa persona es taoísta, caminante, original. Póngale el nombre que quiera porque, lo que de verdad importa, es lo que se ES. Eso es lo Real.

domingo, 25 de marzo de 2018

Los cinco elementos de la MTC.


En la Medicina Tradicional China (MTC) se conoce y emplea la teoría de los cinco elementos que no debe de confundirse con los cuatro elementos de los indios y de los griegos (agua, fuego, aire y tierra) Estos cuatro elementos de griegos e indios pretende describir los componentes fundamentales que constituyen el universo. Con los cinco elementos de la Medicina Tradicional China se describen otros conceptos muy interesantes.
 
Los cinco elementos de la MTC, hacen referencia a procesos o cambios arquetípicos y al origen de esos elementos antes de convertirse en materia física, se refiere a la energía original de cada uno de los elementos y al resultado de sus alteraciones entre sí.


Los antiguos maestros ya observaron, hace miles de años, que el universo esta compuesto por infinitas combinaciones debido a los cambios y movimientos de estos cinco elementos.
Cuando cambia la temperatura se suceden a su vez un sinfín de cambios y movimientos totalmente perceptibles con la sola observación, cambia el aire, vientos, nubes, humedad, lluvias, se esconde el sol, brilla, pero no calienta, calienta de más, y así un sinfín de cambios y movimientos, por que ahora podemos entrar en como este cambio afecta a las plantas, al entorno, a nosotros, etc.

Cuando sucede un movimiento, este conlleva cambios.
Son innumerables los cambios o movimientos que suceden constantemente, pero, los antiguos maestros los clasificaron en cinco procesos arquetípicos, cada uno con sus propias características. Unas comunes y otras bien diferentes.
Otra forma de comprender esto es la siguiente; cada uno de estos elementos ya existían energéticamente antes de que se formara la tierra.
Veamos esos cinco elementos en el origen, las formas de sus energías fundamentales en cualquiera de sus cambios o movimientos y posterior manifestación física.

1.- Elemento Metal: tiene la cualidad de ser maleable; y a su vez, conserva su carácter esencial en cualquiera de sus miles de posibles transformaciones y manifestaciones.

2.- Elemento Agua: este elemento presenta la característica de la fluidez y beneficia a otros procesos. El agua marca el inicio de los cinco elementos, es el depositario del yin supremo y del cual surgen todas las opciones de vida.
El agua como elemento tiene cualidades que el hombre debe imitar es imprevisible, creativa e inesperada y puede adaptarse a cualquier forma sin perder su característica fundamental.

3.- Elemento Madera: es el modelo original de aquellos procesos que tienen la cualidad de crecer. Por naturaleza son alargados.

4.- Elemento Fuego: es el modelo original de los procesos que consumen o transforman otros procesos. Destacan por subir o elevarse y son calientes y activos por naturaleza.

5.- Elemento Tierra: este proceso cuenta con un gran arraigo. Características muy evidentes en este proceso son la confianza y la estabilidad. Además, de tener la cualidad de centrarse o estar en el centro.

Los cinco elementos deben de ser entendidos cómo términos simbólicos que se utilizan para describir estas energías en su origen, sus movimientos, sus cambios, sus procesos elementales.
No es la sustancia material lo que debe de llamar su atención, no es la madera como tal ni el agua. Es la naturaleza del comportamiento de estas sustancias lo que debe de llamar nuestra atención si queremos comprender todos los procesos, movimientos y cambios de estas energías arquetípicas.

Ese es el guion que siguieron los antiguos maestros, hace miles de años, relacionaron los comportamientos de estas energías en el origen con los órganos del cuerpo y sus funciones buscando las semejanzas y el idéntico comportamiento. Un trabajo de pura observación.
Observaban las emociones, las reacciones, las acciones, etc. A cada una le otorgaban un temperamento o carácter, así como, una constitución física.
Le dejamos estos cinco temperamentos y constitución a continuación para que los observe si es de su interés.
Carácter Madera
Carácter Fuego
Carácter tierra
Carácter Metal
Carácter Agua
Cuando los maestros observaban a una persona, lo hacían en múltiples detalles sobre los cuales trabajar.

Nos legaron diferentes formas de observación y análisis; dependiendo siempre de la teoría de base con la que se interpretaba la observación.
La teoría del Yin y el Yang.

El temperamento o carácter y la constitución de una persona, o cosa, guarda mucha relación con la teoría o filosofía de los cinco elementos.

Cada uno de los cinco elementos tiene una emoción particular que con un poco de atención la podremos observar reflejada en nuestro entorno y, porque no, en las circunstancias que nos rodean. Esto nos ayuda a la hora de clasificar todo cuanto sucede en nuestro rededor con respecto a un elemento u otro según sea su semejanza.
Por supuesto, y según la MTC, estas observaciones son de mucha utilidad a la hora de valorar el estado de salud de una persona. Estudiando su comportamiento se puede saber qué energía está debilitada o, al contrario, que energía esta demasiado activa; esto se hace con el fin de equilibrarlas y mantener un grado optimo de salud en esta persona.