martes, 18 de julio de 2023

Sanar es para valientes.

Sanar heridas no es hacerse reiki, colocarse cristales y abrirse Registros.

Sanar no es leerse tarot, tomar flores de Bach o usar un péndulo, hacerte limpieza con hierbas, etc... Sanar no es sólo armonizarse.

Sanar es hacerse cargo de uno mismo, conocerse a si mismo, y eso no es para cualquiera, es solo para valientes que se animan a adentrarse al alma y, de camino, encontrarse con lo peor de uno mismo adentro de uno mismo.

 Pensamientos, sentimientos, rencores, mentiras, etc.



Sanar es profundo e intenso, conlleva mucha energía y mucho tiempo, tanto tiempo que a veces toma toda una vida, tanta paciencia.

Sanar es un proceso doloroso y dicho proceso es definido en las terapias holísticas como una crisis curativa,

Batallar con un ego que se resistirá a los cambios que broten del alma es también sanar.

Sanar es sangrar, supurar, doler, comprender, perdonar, perdonarse y al fin soltar... ja, ja, ja.

Permite mi sonrisa, se me olvido poner un ME al final de cada palabra:

Sanarme es sangrarme, supurarme, dolerme, comprenderme, perdonarme, y al fin, soltarme.

Ahora si lo puse bien.

Sanar es pasar por sucesivos estados de enojo, de tristezas, de necesidad, de soledad y silencio...sanar es adentrarse a las sombras de uno mismo y aceptarlas.

Por eso te dije que: Sanar es para valientes.

 

Tal vez te guste leer otras entradas que profundizan en el tema:

El equilibrista.

La mente y el mundo.

A quien camine el camino.