¿Lo pensaste alguna vez?
¿Cuánta amargura se necesita para que se convierta en
diabetes?
¿Cuánta soledad, rencor o insatisfacción se requiere
para manifestar un cáncer?
¿Cuánta ira se precisa para que se convierta en
gastritis?
¿Cuántas emociones no digeridas para que se conviertan
en problemas estomacales?
¿Cuántas palabras no dichas y guardadas te has callado
para que se transformen en problemas en tu garganta o tiroides?
¿Cuántas insatisfacciones son necesarias para que se
originen la infecciones?
¿Cuánta falta de amor se requiere sentir para que se
genere una dermatitis?
¿La obesidad va en coherencia con la dosis de abandono propio?
Toda emoción o sentimiento mal canalizado, y experimentado el tiempo suficiente, causa una enfermedad y despierta un patrón repetitivo emocional ancestral dormido.
Te dejo un enlace a un artículo de una web que te sorprenderá:
Sociedad española de Medicina de familia
Según estudios médicos: el 90% de las enfermedades se originan en emociones mal gestionadas.
Es de suma importancia sanar para curar.
