El tema o la teoría de las siete emociones no es una
excepción.
Veamos como relacionaron
ellos las emociones con el organismo y su particular entender del organismo
que, por supuesto, es muy diferente a como nosotros lo conocemos en occidente.
Los tres
tesoros.
Son innumerables los
factores individuales que permiten que una persona pierda el equilibrio
energético y la armonía entre los tres tesoros.
Según la inspiración
taoísta, al nacer se nos regalan
tres tesoros, Jing (la esencia de la
vida) Shen (el espíritu de la vida) Qi (la energía vital)
Estos tres tesoros,
permanecen con nosotros hasta el día en que abandonamos el cuerpo. Es de suma
importancia para el equilibrio de nuestra salud cuidar y cultivar, durante el
transcurso de la vida, estos tesoros que son entidades claramente distintas
entre sí, completamente interdependientes y asociadas con nuestra experiencia
humana, pues, abarcan los tres planos fundamentales de la vida humana: el
físico, el energético, y el mental.
De su fuerza y su equilibrio interno dependen la salud y la longevidad y las emociones pueden desequilibrar y desarmonizar esa vital relación.
Los antiguos maestros
observaron que tal infinidad de factores capaz de reducir el Qi y desarmonizar
los tres regalos podían agruparse en tres tipos de causas bien diferenciadas,
siendo común en todas ellas la causa y el efecto. Estas son: Causas internas, causas
externas y causas ni internas ni externas.
El tema de las emociones,
como es lógico, corresponde a las causas internas porque una emoción es la
interpretación interiorizada de un suceso externo o interno si procede de
nuestra mente.
Son siete las emociones
que causan estos desequilibrios y son muy concretas: la alegría, la ira, la
melancolía, la angustia, el temor y el susto.
Antes de continuar con el
tema de las emociones es importante un pequeño adentramiento en las causas
externas y en cómo los maestros antiguos observaron y agruparon los órganos,
todo esto nos ayudara a comprender mejor cómo una
pequeña emoción mal digerida nos puede crear una
gran desarmonía.
Las causas externas: son
provocadas por seis factores climáticos (el fuego, el frío, la humedad, el
viento, el calor y la sequedad) Estos factores externos pueden desarmonizar el
Yin – Yang y con ello, provocar desequilibrios energéticos que afectan a
nuestros órganos, dependiendo del nivel y fuerza de nuestro Qi, afectan a
nuestros órganos en mayor o menor medida causando perdida en la capacidad de
respuesta y, consecuencia de esto, perdida de salud.
La MTC
distingue seis órganos Yin y seis órganos Yang.
Los seis órganos Yin son: Hígado, corazón, pericardio, bazo-páncreas,
pulmones y riñones.
Los seis órganos Yang son: Intestino delgado, vesícula biliar, triple
calentador, estomago, intestino grueso y Vejiga.
Los seis órganos Yin se distinguen por tener su forma más sólida y
compacta que los órganos Yang. Su función es la de producir, transformar y
almacenar la energía vital que tenemos y absorbemos.
Los órganos Yang son bien distintos a los órganos Yin, estos
poseen una forma hueca y sus funciones principales son la digestión de los
alimentos y la eliminación de toxinas.
A cada órgano Yin se le
asocia en correspondencia un órgano Yang. Esta es la razón por la que una
emoción afecta a un órgano Yin y a su correspondiente Yang. Además de estos
doce órganos, siempre según la MTC, existen los llamados, y no menos
importantes, órganos extraordinarios, estos son: el cerebro, el útero, la medula,
los huesos, los vasos sanguíneos, y la vesícula biliar, que a pesar de ser un
órgano Yang se la considera un órgano extraordinario. como ve, elYin - Yang está presente en todo.
Y ahora sí, veamos que
sucede con todo esto y las emociones.
Las siete
emociones.
Etimológicamente, emoción
significa ex-movere, es decir, mover hacia el exterior o manifestarse.
Para que una emoción se
manifieste es necesario una energía en movimiento o el movimiento energético de
varias energías, esto permite el fortalecimiento de esa emoción interiorizada y
su posterior manifestación en forma de carácter, estado de ánimo o
temperamento. Además de todo esto, aquellos maestros observaron lo siguiente.
A cada emoción le continua un movimiento energético que desencadena una serie de reacciones en todo el organismo.
Cambios de ritmo cardiaco,
alteración de la presión sanguínea, alteraciones en la respiración, en la
digestión, y también se observaba perdida de paz, intranquilidad, perdida de
seguridad, de apetito, de alegría, etc.
Cuando una reacción
emocional es repentina o explosiva, cómo en el caso del susto, esta tendrá una
repercusión energética y fisiológica distinta a cuando se ha convertido en una
reacción crónica, por perdurar en el tiempo, su manifestación es muy distinta.
La energía vital (Qi), que
es el equivalente al sistema inmunológico, se debilita de no poder digerir las
emociones que previamente hemos interiorizado, consciente o inconscientemente.
Por lo tanto, y siempre según la observación de los antiguos maestros de la
MTC, causa del debilitamiento, causa interna.
El desequilibrio del Qi
afecta a la entera unidad de la persona, sin distinción entre físico y emoción,
pues lo uno necesita de lo otro para la existencia del vivir humano o la
manifestación del Shen movido por el Jing y el Qi.
Si después de leer esto
usted desea vivir sin emociones ya le aseguro que se equivoca. Ser frío e
indiferente es síntoma de ausencia de Shen (espíritu) La ausencia de Shen es
una emoción muy peligrosa, por el contrario, la serenidad, la gratitud y la
compasión son síntomas de abundancia de Shen.
Le recomendamos leer el
artículo sobre las características de las siete emociones en donde detallamaos una a una sus caracteristicas más
reconocibles en nosotros.
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articulo haya sido de su interés, no dude en ponerse en contacto con nosotros
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